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Tratamiento
de las cañas en el Clarinete.
Aclaración:
No me considero un experto técnico en el tema de
las cañas, sólo intento volcar en este breve
informe mi experiencia de 18 años como clarinetista
así como también los aportes realizados por
colegas y amigos.
Si busca una guía más “seria”
y técnica sobre el tema, les recomiendo el siguiente
libro: “El ajuste de las cañas en el clarinete
y el saxofón” de Francisco Pérez
Aranda y José Carlos Luján Artero, Mundimúsica,
S.L., Ediciones Musicales. |
Higiene
de Cañas Usadas:
Lavar
la caña con agua tibia y un cepillo de dientes impregnado
en un poco de pasta dental o jabón blanco, y dejarla
secar sobre un vidrio, para que se seque derecha y no se curve.
Si no se encuentra un vidrio se pueden dejar secar en la ventana!!!
Si la caña esta muy sucia, se puede utilizar una lija
muy fina, tanto en el plano como en la parte curva.(no exagerar
con este último tipo de limpieza, solo realizarla cuando
las cañas están muy sucias. )
Rectificación
del plano de la caña:
-
Pasar el plano de
la caña sobre una lija muy fina apoyada en un cristal.
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Otra técnica
es raspar suavemente con una trincheta o cuchilla (el filo
debe ser recto y no curvo) el plano de la caña. Esta
técnica es utilizada por el saxofonista V.S. con mucho
éxito.
-
Otra manera es frotar
la caña por una superficie plana rápidamente
(en la banda usamos la carpeta de las partes), la caña
se calienta y se evapora la humedad acumulada en el plano,
con lo cual se endereza y rectifica el mismo. Esta técnica
es utilizada reiteradamente por el clarinetista D.L., y su
cara de entusiasmo al comprobar el resultado lo dice todo!
Retoque
de cañas duras:
Raspar la punta en la
zona que indica el dibujo.
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Figura
1: se raspa la zona superior, es en
el caso en que la dureza de la caña no es muy acentuada.
-
Figura
2: Se raspa la parte central de la
caña, es en el caso en que la dureza es más
acentuada.
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Figura
3 y 4: Se realiza con un cuchillo muy filoso unas leves
marcas como indica el dibujo. Estas marcas cortan las fibras
más superficiales y aunque parezca mentira ablandan
la caña. Este método un tanto extraño
fue aportado por el clarinetista D.L., pruébenlo y
se sorprenderán por el resultado.
Todos los raspados se
pueden hacer con un cuchillo filoso, trincheta, hojita de afeitar,
o lija muy fina. En el caso de la lija es mejor haciendo movimientos
circulares.
Es mejor evitar retocar las cañas durante los días
de humedad, donde la caña tiene otra resistencia y puede
confundir nuestras observaciones y sensaciones.
Retoque
de cañas blandas:
Cortar muy levemente
la punta con un cortacañas, si uno se pasa luego deberá
raspar…
Hay mucha variedad de
cortacañas en el mercado, y es fundamental la calidad
del mismo. Yo uso el "Cordier", francés.
Consejos
para cañas nuevas:
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No tocar de entrada
con las cañas nuevas, solo empaparlas completamente
con saliva varias veces por día y dejarlas secar sobre
un vidrio. Realizar este proceso por 3 o 4 días.
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Comenzar tocando
con las cañas nuevas, rotándolas, no más
de 20 o 30 minutos cada una por día. Algunas cañas
pueden parecer duras, pero no retocarlas todavía, ya
que al cabo de una semana de uso puede resultar ser muy blanda.
Si se toca una caña nueva por un tiempo excesivo, la
caña se empapará de saliva, dejará de
sonar y se deformará.
-
Recién a
la semana de estar tocando con las nuevas cañas, separar
las duras de las blandas y realizar retoques solo si es necesario.
-
Guardar las cañas
en un estuche que las mantenga derechas, y no se arqueen.
Los estuches que vienen con las cañas en general son
muy malos. Hay que comprar estuches aparte o hacerse uno,
guardando las cañas sobre pedazo de vidrio o cristal
sujetándolas con una banda elástica o cualquier
otra cosa, para evitar deformaciones en el plano de la caña.

-
En cuanto a las
marcas comerciales de estuches, recomiendo aquellos que sean
de material duro, no deformable y que posean una vía
de respiración. Aquellos que sean completamente cerrados
deberán tener algún tipo de pastilla antihumedad.
Aunque algunos poseen canaletas en su base para que se seque
el plano, creo que no son indispensables si se quita la saliva
cuando terminamos de usar la caña.
-
Si la punta de
la caña está doblada, debido al cambio repentino
del clima o al excesivo uso, se puede adoptar la siguiente
solución: empapar la caña con saliva o agua
y luego presionar levemente la punta de la caña contra
el dorso de la mano, hasta que la punta vuelva a su normalidad
y quede una línea recta. Algunos clarinetistas opinan
que es mejor realizar este proceso contra el plano de la boquilla
o un pedacito de vidrio, apretándo la punta contra
el vidrio con la mano izquierda y moviendo la caña
de un lado para otro con la mano derecha, sin doblar la caña.
| ¡Se
aceptan aportes o consejos al respecto de este interesante
tema! |

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A. M. C.
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